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Edificas o derribas - Proverbios 14:1 | Segundo Encuentro Femenino 2022

  Como ver un edificio que se derrumba de un momento a otro, así de impactante es ver el derrumbe de una vida, una familia o una iglesia. Aunque parece suceder de un momento a otro, en realidad consta de un proceso. El crecimiento, la estabilidad y los derrumbes no ocurren de un día para otro. Hoy vamos a ver algunos principios básicos que nos ayudarán a tomar decisiones fundamentales para edificar y no derribar nuestras vidas y hogares. Vamos a Proverbios 14:1: “La mujer sabia edifica su casa; más la necia, con sus manos la derriba”. Los proverbios son frases pequeñas que contienen grandes verdades y que a menudo son presentadas en forma de comparaciones y contrastes: (Necio-sabio; Impío –justo; Diligente- perezoso). En este caso, el contraste es entre la mujer sabia y la necia. La primera edifica y la segunda derriba. Por supuesto hablamos de una figura del lenguaje que usa Salomón para traer a la mente la imagen de alguien que está haciendo algo bueno o algo malo. ¿Qué es la sabidur
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Una perspectiva bíblica de la comida

  La comida es un área básica y esencial en la vida de todo ser vivo, ¿verdad? Los animales buscan con diligencia el alimento de cada día, e incluso hay algunos que almacenan según la estación del año. Luego están las plantas, las cuales fabrican su propio alimento a través de un proceso llamado fotosíntesis. La creación de Dios y su funcionamiento jamás deja de sorprendernos, ¿no? De más está decir que en este grupo de seres vivos también entramos nosotros, los seres humanos, quienes concebimos la comida no solo como una necesidad básica, sino también como un gran placer, una gran industria y un gran mercado. Para el ser humano la comida siempre ha sido mucho más que un medio para nutrir el cuerpo y seguir viviendo. Es más, lamentablemente, la comida no es un área tan simple en nuestra vida. A través de las Escrituras podemos ver una gran variedad de situaciones en las que los alimentos han sido tanto un recurso para bendecir como para terminar pecando contra Dios. Por un lado, pode

Ser y hacer discípulas

  No importa cuántos años ten gas en la fe ; tampoco si sos joven o anciana. Si sos creyente, vas a necesitar personas piadosas que te lleven a ser más parecida a Cristo. No hablo solamente del pastor o de los líderes que exponen la palabra el fin de semana, sino también de hermanas que puedan ministrar tu corazón enseñándote con la palabra y con su vida ejemplar. Pablo le escribe a Tito: “Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta […] que enseñen lo bueno, que enseñen a las jóvenes a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos, a ser prudentes, puras, hacendosas en el hogar, amables, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada” (Tito 2:3-5 versión LBLA ). El modelo que nos presenta Tito 2 es el de ser reverentes en la conducta ; es decir, vivir una vida que agrade y honre a Dios para instruir a las jóvenes con el ejemplo y, en consecuencia, para que la palabra de Dios no sea deshonrada. Si bien este pasaje apunta a que las ancia

Cultivando un corazón agradecido

  El tema de la gratitud ha sido, en este último año, algo muy presente en mi vida. Por un lado, he tenido incontables razones para agradecer; Dios ha sido bueno y he visto su gracia en todo tiempo. Por otro lado, la queja también ha estado presente. Suelo olvidarme de sus bendiciones y quizás a vos te pasa lo mismo. Espero que juntas podamos ver las misericordias de Dios y que nuestro corazón rebose de gratitud al recordar al hermoso Salvador que tenemos. Si nos ponemos a pensar, todos los días tenemos razones para ser agradecidas: desde que abrimos nuestros ojos por la mañana, cuando respiramos, al disfrutar el sol un día de frío o la lluvia un día de calor, al tener un plato de comida en nuestra mesa y un techo sobre nuestras cabezas; incluso al tener una familia, amigos y una iglesia donde congregarnos. Y podría seguir enumerando razones. Además de todo esto, la principal razón por la que debemos estar agradecidas es la hermosa redención que se nos otorgó en Cristo. Dios nos el