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Mostrando entradas de noviembre, 2020

Mamá no puede, pero Dios sí

Mamá no puede, pero Dios sí

  ¿Le pedirías a un niño de dos años que lave los platos, que cuide las plantas o que haga una torta? Si lo hicieras, sabrías perfectamente que el resultado nunca sería el deseado. Los platos quedarían más sucios de lo que ya estaban. Es más, él terminaría cubierto de jabón y restos de comida. Las plantas terminarían en una gran pileta de barro; también su ropa y todo su cuerpito estarían enchastrados. Por último, encontraríamos la mezcla de la torta por toda la cocina y nada de ella en el molde. Entonces, ¿qué terminaríamos diciendo? “Dejá, mejor lo hago yo”. Muchas veces nos encontramos en escenarios como estos en nuestra maternidad. Dios nos da una tarea enorme, pensamos que lo estamos haciendo bien, pero en realidad lo que hacemos es lío. Es ahí cuando Dios, con Su gracia, viene a nuestro rescate. Hablemos un poco de la gracia. Lo que creemos y entendemos sobre la gracia de Dios afecta la manera en que pensamos sobre la maternidad. Transforma nuestra visión sobre nuestros hijos